MIGUEL PIMENTEL TAVARES | UN HOMBRE DE FAMILIA QUE DEMUESTRA CON SUS ACCIONES SER MUY ACTIVO Y COMPETITIVO
Tenía aproximadamente unos cinco años de edad cuando su abuelo lo llevaba a la empresa y le daba el cargo de “mensajero interno”. Era solo un juego, pero sentaron las bases para que años más tarde trabajara y se convirtiera en el presidente de Tavares Industrial.
La mágica conexión que tiene con su trabajo, lo hace relacionarse estrechamente con el desarrollo económico del país. Su dinamismo y empeño también dan muestra de ello; y es que este amante de la pesca –que dicho sea de paso fue el director del Torneo Internacional de Pesca al Marlin Blanco, edición 2019, organizado por el Club Náutico de Santo Domingo– ha demostrado, a lo largo de los años, su compromiso, tanto por la calidad como por el avance del sector construcción.
Miguel Pimentel Tavares nació en la ciudad de Santo Domingo, fruto del matrimonio entre Miguel Ángel Pimentel Rodríguez y Rosa F. Tavares Sánchez. Realizó sus estudios primarios en diferentes centros: de primero a 3ro. de primaria en el Colegio Loyola; de 4to.-8vo, en el Colegio San Judas Tadeo; de 9no. y 10mo. en el Carol Morgan School, y finalmente de 11mo.-12do. en Governor Dummer Academy, Massachusetts, Estados Unidos. Es licenciado en Administración de Empresas, egresado de Tulane University, Louisiana, Estados Unidos; con dos diplomados: Tecnología del Concreto y Producción de Bloques, ambos de Besser Company, Michigan, Estados Unidos.
De sus años de infancia recuerda cómo inició en la empresa que hoy preside: “Mi abuelo –siendo Miguel su primer nieto– siempre me llevaba a todos lados, incluyendo la empresa. Cuando yo tenía como 5 años, me ponía a trabajar como mensajero interno. Desde ese momento supe que cuando creciera quería trabajar en Tavares”.
Un recorrido por su historia
En Tulane University, en New Orleans, Louisiana, Estados Unidos, obtuvo su licenciatura en Administración de Empresas, así inició, hace 25 años, su trayectoria profesional.
En ese momento ingresa a Tavares Industrial, ocupando la posición de gerente de servicios generales, gerencia que abarcaba todos los departamentos que brindaban apoyo a los departamentos de producción de la empresa. Un año y medio más tarde, es promovido a gerente de operaciones, abarcando todos los departamentos de producción y también los de apoyo.
En el año 1998 pasa al departamento de ventas y mercado como gerente, hasta el año 2002, que es nombrado presidente de la empresa, posición que sigue ocupando actualmente.
Por su ardua labor, le han honrado con certificaciones, premios y reconocimientos, entre los cuales queremos destacar la certificación internacional ISO 9001:2008, julio 2012, por mantener un óptimo y excelente sistema de administración y gestión de calidad en la elaboración de sus productos, que cumplen con requerimientos internacionales.
La entidad que preside –Tavares Industrial– “es una de las empresas más longevas de nuestro país, siendo fundada en 1921 y dedicada desde su inicio a la producción y comercialización de materiales para la construcción. A través del tiempo, ha dejado una huella de orgullo en la historia de nuestro país por su prestigio y compromiso de ofrecer productos y servicios de alta calidad para el desarrollo del mercado local”, cuenta Pimentel, muy orgulloso.
Nuevos desafíos
Como presidente de la misma, desde el año 2002, sus responsabilidades incluyen, desde luego, la dirección, que implica el seguimiento a todos los directores o gerentes, planificación estratégica y financiera y relaciones públicas.
Sus logros, en sus diferentes gestiones, han sido muchos, entre ellos cabe mencionar la instalación e inicio de la Planta de Concreto San Luis 2005; traslado de las oficinas administrativas al Distrito Nacional; aperturas de las plantas de concreto de Manoguayabo y Nizao; además de que se han superado todos los récords históricos de producción y ventas en todos los departamentos, y convertir a Tavares Industrial en una de las empresas tecnológicamente más avanzadas e innovadoras en el sector.
“La formación técnica es indispensable para poder seguir con el crecimiento y para poder utilizar y sacar provecho de todas las tecnologías vanguardistas que posee nuestra empresa, así como para seguir desarrollando nuevas tecnologías y productos que satisfagan las necesidades de nuestros clientes. Sin formación técnica, la calidad nunca sería consistente ni existiría mejoramiento continuo”, afirma el empresario, quien por demás está siempre enfocado “en ser los mejores en todo lo que hacemos. Trabajando muy de la mano con nuestros clientes para entender sus necesidades y poder suplirlas, de forma tal, que sientan que somos sus aliados y no un suplidor más”.
Miguel también nos cuenta que su mayor desafío fue en el 2017, año en que formularon la visión estratégica TAVARES 2121, “la cual planteaba que para el 2021, año de nuestro centenario, seríamos el doble del tamaño y seríamos los números uno en el mercado. Fue una gran satisfacción ver que las medidas que tomamos fueron tan acertadas, que la meta se logró en el 2019, dos años antes de lo pautado”.
En lo que concierne a las fortalezas y debilidades, Pimentel nos detalla sobre el primer aspecto, y nos recuerda que son una empresa familiar, lo que permite dar un servicio mucho más personalizado a sus clientes.
“Somos muy ágiles al tomar decisiones ya que no tenemos tanta burocracia. Tenemos casi cien años de trayectoria en la cual la calidad y la integridad nunca han sido negociables. Estamos integrados verticalmente, ya que producimos nuestros propios agregados. Nuestra plataforma tecnológica y la formación de nuestros colaboradores nos permite dar el mejor servicio del mercado a nuestros clientes”.
Es de opinión –sobre el desarrollo del sector de la construcción en el país– que el sector de la construcción es uno de los motores principales de la economía dominicana, el cual ha tenido un crecimiento continuo en los últimos años, y que “para garantizar la continuidad del crecimiento que hemos tenido como sector, entiendo que los actores de la industria de la construcción y las autoridades debemos empujar hacia la formalización y el cumplimiento de las normas de calidad y las leyes, garantizando de esta manera la seguridad y la calidad para los clientes finales”.
Muy personal
Estar con su familia, la pesca y el gimnasio son las debilidades de este paternal, leal, honesto, diáfano, divertido y dinámico hombre, que demuestra con sus acciones ser muy activo y competitivo.
El mejor legado que entiende puede dejarle a sus hijos es “que cuando crezcan sean personas íntegras y productivas que aporten a nuestro país”, dice, para luego hacer referencia que para poder tener un balance entre su familia y su profesión, lo hace llevando una agenda organizada y sacando su tiempo a cada uno. “Cuando estoy con mi familia, trato de desconectarme del trabajo para que el tiempo que le dedico sea de calidad”.
La hermosa familia de Pimentel está conformada por la señora Nicole Valdez Abud, su esposa. Miguel Enrique (17 años), Daniel Alejandro (15 años), Emilia Patricia (11 años) y Axel (de 1 año y 9 meses), son sus preciados hijos. “Mi familia es unida, divertida y con valores cristianos. Siempre estamos buscando cosas nuevas qué hacer y juntarnos con amigos”, menciona Miguel.