ARQUITECTO BIENVENIDO PANTALEON | TRAYECTORIAS DESTACADAS


Muchas veces, las ciudades tienen cronistas que no escriben con pluma, sino con imágenes, planos y memoria. Bienvenido Pantaleón fue uno de ellos. Arquitecto, docente, investigador y creador de la plataforma digital Imágenes de Nuestra Historia, dedicó su vida a preservar aquello que el tiempo suele borrar: la huella de lo vivido. Sobre este proyecto, el propio Bienvenido decía: «Es una ventana abierta a la imaginación.
Imágenes de Nuestra Historia es una mirada profunda que invita a la reflexión constante sobre nuestro pasado, narrado mediante imágenes que atraviesan el tiempo. En palabras de Pantaleón: «Somos vivencias, nostalgias, asombros y pensamientos que buscan respuestas y hallan caminos hacia la comprensión de quiénes fuimos y cómo llegamos hasta aquí. A través de ilustraciones y fotografías detenidas en el tiempo, ofrecemos claves para analizar el presente y preservar el conocimiento para el futuro».
El arquitecto Bienvenido Pantaleón partió de este plano físico el pasado 2023, dejando un vacío difícil de ocupar. Hoy, desde Construmedia, a través de estas páginas rendimos homenaje a su persona y trayectoria, recorriendo con respeto y admiración las múltiples dimensiones de su legado.
Infancia y formación: los cimientos de una mirada
En una época donde la imagen se consume con rapidez y la historia se pierde entre algoritmos, Bienvenido Pantaleón decidió detener el tiempo. No con ladrillos ni cemento, aunque su alma de arquitecto supo de estructuras y planos, sino con fotografías, recuerdos y una sensibilidad aguda para contar el país a través de sus huellas.

Nacido el 31 de agosto de 1958 en Bonao, Monseñor Nouel, Bienvenido creció entre la tranquilidad de su pueblo natal y el rigor académico inculcado por los jesuitas del Colegio Loyola en Santo Domingo. Allí completó sus estudios primarios y secundarios, graduándose como bachiller en Ciencias y Letras en 1975. La arquitectura llegó a su vida no solo como una vocación técnica, sino como una forma de interpretar el mundo. Estudió en la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (UNPHU), entre 1976 y 1982, etapa en la que comenzó a construir una sensibilidad que combinaba estructura y memoria, planificación y sentido humano.
Trayectoria profesional: entre planos, aulas y ciudad
En 1983 fundó su firma Arquitecto Bienvenido Pantaleón H & Asociados, desde donde desarrolló proyectos significativos, tanto para el sector privado como público. Entre ellos se destacan el diseño del Colegio Americano de Santo Domingo y la estación de televisión CDN. Su enfoque siempre fue más allá de la estética: buscaba funcionalidad, pertenencia y diálogo con el entorno.
Su vocación pedagógica lo llevó a convertirse en profesor adjunto de la Escuela de Arquitectura de la UNPHU desde 1989, donde impartió clases de diseño y proyecto de grado durante más de tres décadas. A partir del 2013 también se integró al cuerpo docente de UNIBE, siendo reconocido como Profesor Innovador en 2015. En ambas instituciones dejó una huella imborrable como maestro apasionado, exigente y cercano. Fue también miembro del Comité de Investigación de la Facultad de Arquitectura de la UNPHU, donde trabajó en varios libros sobre historia dominicana.
Imágenes de Nuestra Historia: un proyecto de memoria colectiva
Fue un descubrimiento tardío, pero transformador. Bienvenido Pantaleón no imaginaba que una visita al Archivo General de la Nación, en algún momento del 2012, cambiaría el rumbo de sus días. Lo que empezó como una curiosidad se convirtió en una pasión urgente: rescatar del olvido la memoria visual de la República Dominicana.
Desde niño había sentido una inclinación por la historia, pero fue solo en esa etapa, ya adulto, cuando decidió explorar con rigor los registros del pasado. «Un día, en el Archivo General de la Nación, me encontré con unos CD repletos de imágenes antiguas de Santo Domingo y otras regiones del país», contaría después. «Al compartir una de esas fotos, noté algo poderoso: la reacción fue inmediata. La gente empezó a comentar, a recordar, a reconstruir con sus palabras lo que las imágenes evocaban».

Así nació Imágenes de Nuestra Historia, un proyecto que comenzó como una página de Facebook y que pronto se expandió a Instagram, YouTube y Twitter. Más de 500 mil seguidores se sumaron a esta comunidad, atraídos por las más de 50,000 imágenes que Bienvenido rescató, contextualizó y compartió: fotografías urbanas, retratos familiares, anuncios de época, recortes de periódicos. Cada publicación llevaba consigo una intención: preservar la memoria colectiva de la República Dominicana, invitar a la reflexión, generar conversación.

En apenas tres semanas de iniciado el proyecto, ya contaba con más de mil miembros y cientos de imágenes publicadas. Lo más valioso, decía Bienvenido, era su carácter bidireccional. Cualquier persona podía subir sus propios archivos, comentar, enriquecer el diálogo. «Es un esfuerzo colectivo que llena un vacío en nuestra sociedad: el rescate de la memoria histórica dominicana».
Estas imágenes funcionan como puertas abiertas al pasado: evocan recuerdos dormidos, despiertan anécdotas familiares y, a menudo, revelan datos inéditos. Algunas publicaciones muestran, por ejemplo, que la Catedral Primada tenía un reloj en su fachada norte, un detalle
que muchos desconocían, incluso historiadores. Otras captan escenas de una ciudad que ya no existe: esquinas desaparecidas, edificaciones demolidas, vidas congeladas en blanco y negro.
La iniciativa comenzó a crecer con una energía propia. Un día, el arquitecto Emilio Brey llamó a Bienvenido y lo animó a presentar la propuesta en la Bienal de Arquitectura 2012. Fue un desafío, pero también una señal de que el trabajo estaba siendo visto y valorado. La Bienal terminó otorgándole el segundo lugar en la categoría Historia y Crítica, reconocimiento que lo posicionó como un cronista visual del país y un referente para historiadores, urbanistas, artistas y ciudadanos que encontraron en sus publicaciones una forma de reconocerse en el pasado.
A medida que el archivo se expandía, también lo hacían las alianzas. Con el respaldo del Archivo General de la Nación, la Sociedad Dominicana de Arquitectos y la Fundación Walter Palm, entre otras instituciones,se desarrolló la web: imagenesdenuestrahistoria.wordpress.com. La plataforma digital permitió organizar mejor los contenidos y establecer nuevas colaboraciones para garantizar la circulación y preservación del material.
Los fondos utilizados son tan diversos como valiosos. Destacan los archivos del Dr. Conrado, un médico extranjero que vivió en el país entre 1938 y 1943 y que, por su cercanía a la familia Trujillo, capturó imágenes inéditas del período. También los materiales de Luis Mañón, Rodríguez Urdaneta y de decenas de ciudadanos que cedieron sus álbumes familiares para ser compartidos con el país. Era, como decía su fundador, «una combinación bien interesante».
«Cada imagen que subo tiene un propósito: contar lo que los libros a veces callan, rescatar edificaciones que ya no existen, o alzar la voz cuando se intenta vulnerar nuestro patrimonio. Creo, con humildad, que este esfuerzo es una forma de aportar al país, de construir, desde lo visual, una memoria colectiva que merecemos preservar», afirmaba Bienvenido con frecuencia.
Y quizá sea eso lo que hace tan singular este proyecto: su sentido de pertenencia. «Imágenes de Nuestra Historia es de todos, decía. Haga la suya». En esa frase cabe toda la esencia de su trabajo: una invitación abierta a mirar hacia atrás para entender quiénes somos, de dónde venimos, y cómo podemos construir, juntos, una historia compartida.

Compromiso con el patrimonio y la ciudad
Desde el año 2020, fue Encargado de Rescate de Espacios Históricos del Distrito Nacional, en la gestión de la alcaldesa Carolina Mejía. Uno de sus proyectos más ambiciosos fue la puesta en valor del Cementerio Histórico de la Avenida Independencia, con miras a convertirlo en un museo a cielo abierto en ocasión de su bicentenario en 2024.
Formó parte del ICOMOS Dominicano y del Colegio Dominicano de Ingenieros, Arquitectos y Agrimensores (CODIA), que lo reconoció como colegiado destacado en 2016. Fue también un conferencista habitual, llevando su pasión por la historia dominicana a escenarios dentro y fuera del país. Su voz era clara, documentada, pero también emotiva, como quien habla desde la experiencia vivida y no solo desde la teoría.
Formó parte de Premios Construgala en sus 3 primeras ediciones, 2016, 2018 y 2022, otorgándos el reconocimiento póstumo por su trayectoría, en la 4ta. edición del premio este 2025.
Por todo lo citado, nos queda claro su compromiso constante con el patrimonio y la arquitectura dominicana.
Vida personal y legado

Fuera del ámbito público, Bienvenido fue un esposo y padre entregado. Estuvo casado con Claudia Josefina Read Sánchez y tuvo cuatro hijos: Eduardo José, María José (actual administradora de la página), Ana Gabriela y Claudia Isabel.
Su vida personal estuvo marcada por la estabilidad, la lectura y el amor profundo por la historia nacional. Quienes lo conocieron coinciden en describirlo como un hombre culto, meticuloso y profundamente apasionado por todo lo que emprendía.
Falleció el 7 de enero del 2023, tras complicaciones de salud. Pero su legado sigue vivo. Sus alumnos lo recuerdan como un formador generoso; sus seguidores, como un curador de la historia; sus colegas, como un referente íntegro. En sus clases, en sus publicaciones, en los espacios que ayudó a preservar, Bienvenido sembró memoria. Una memoria que —gracias a él— hoy es más visible, más accesible y, sobre todo, más nuestra.
Quizás ese fue siempre su propósito oculto: demostrar que la arquitectura también puede ser una forma de recordar.


«Conocí a Bienvenido Pantaleón como estudiante en la UNPHU, hacia 1984. Desde entonces destacó por su carácter activo, trabajador y distinto, siempre acompañado de su gran amigo y también arquitecto Fernando González. Bienvenido era un conversador nato, amable, sincero y apasionado por la historia. Esa pasión lo llevó a sumergirse en los archivos nacionales, especialmente en el Archivo General de la Nación, donde halló un valioso tesoro visual que compartió con generosidad y rigor a través de sus publicaciones. Su trabajo fue un éxito rotundo y sigue vivo gracias al esfuerzo de su familia. Fue un colaborador cercano en la revista Archivos de Arquitectura Antillana, y recuerdo con especial gratitud el valioso material inédito que me facilitó sobre Guillermo González, esencial para mi libro Trazos en el Mar. Siempre estaré agradecido por su amistad, su generosidad y su invaluable aporte a la memoria cultural dominicana».

«Bienvenido fue mi maestro y un excelente mentor. La verdadera conexión entre nosotros surgió cuando trabajamos juntos en nuestro primer proyecto; ahí pude conocer de cerca su profesionalismo y sus valores. Era de las personas que te motivan a ser mejor, a dar la milla extra. Como persona, era aún más admirable. Su calidad y su calidez eran tremendas.Destacar, además, que fue quien me refirió para una entrevista con ustedes, en la que terminé siendo la única mujer del grupo en esa edición. Su partida aún nos duele a todos los que lo conocimos y quisimos».

«Bienvenido Pantaleón Hernández fue un colega entrañable, con quien compartimos experiencias en el ámbito profesional, gremial y humano. Presidió la Sociedad de Arquitectura y dejó una huella imborrable con su proyecto Imágenes de Nuestra Historia, una plataforma que se convirtió en un legado cultural invaluable al interpretar fenómenos sociales y artísticos —como la arquitectura— a través de la imagen. Su defensa del patrimonio fue firme y activa, siendo voz clave en la preservación de bienes como las ruinas de San Francisco y las murallas de Santo Domingo. Más allá de sus aportes intelectuales y gremiales, lo recordamos por su carácter jovial, su sentido del humor y su cariño genuino hacia todos: familia, amigos, alumnos y colegas. Su memoria vive con fuerza en nuestros corazones».