RAMÓN MONTES | UNA PERSONA FAMILIAR, SENCILLA Y TRABAJADORA, CUYAS PASIONES SE PODRÍAN RESUMIR EN DOS PALABRAS: FAMILIA Y TRABAJO
Luego de terminar sus estudios, se integró a la empresa familiar a la que acostumbrada ir de pequeño. En aquella época, con una visión empresarial y gracias a la experiencia de su padre, logró adaptarla a los nuevos tiempos; fruto de eso es el gran crecimiento y la evolución que ha tenido La Innovación.
Ramón Montes es un hombre visionario y respetuoso. Nació en la ciudad de Santo Domingo el 11 de julio de 1956, hijo de Ramón Montes Miranda y Sofía Corripio de Montes. Cursó sus estudios primarios en el colegio Loyola, y luego en la Universidad de Concordia, Montreal, Canadá. “Allí obtuve el título de administrador de empresas”, relata. Montes cuenta, además, que hizo una especialidad en Mercadeo, y que tras concluir sus estudios, regresa a Santo Domingo y se casa con Josefina Vega, “con quien procreé a mis cuatro hijas, quienes a su vez han procreado a mis seis nietos”.
Desde el año 2000, Montes es el presidente de La Innovación, empresa en la que ha trabajado desde el año 1979 (hace más de cuatro décadas). Es un trabajador incansable que con inteligencia y metas claras cumple con sus objetivos. No por nada dijo hace algunos años, durante una entrevista, que “el éxito es ir de fracaso en fracaso sin perder el entusiasmo”; y es que de eso se trata el mundo de los negocios.
“Mi mayor satisfacción ha sido ver el crecimiento del negocio y mantener el legado de mi familia”, enfatiza de esta empresa que va por la cuarta generación, pero el camino no ha sido fácil. “Trabajé siempre desde temprana infancia dentro del negocio familiar que es nuestra empresa La Innovación, S.R.L., fundada hace más de seis décadas por mi abuelo Ramón Corripio, y luego dirigida por mi padre Ramón Montes Miranda, empresa en la que actualmente funjo como presidente”.
Es una empresa de familia y asegura de que así será, pues “la misma se ha mantenido, a través de todos estos años, en manos familiares, siendo así que en la actualidad mis socios y los principales funcionarios son mis hermanas, mis sobrinos y mi hija”.
Al definir la entidad lo hace con palabras certeras que muy bien puntualizan la naturaleza misma de La Innovación: “Es una empresa que se mantiene en constante crecimiento y renovación. Actualizándose con los nuevos productos para el hogar y construcción que salen al mercado”.
Como su presidente, sus responsabilidades tienen que ver con el funcionamiento completo de la compañía y la creación de nuevos proyectos. ¿Qué logros durante su gestión han impactado de manera significativa? Él nos detalla: “A través de los años, La Innovación ha introducido a nuestro país marcas internacionalmente reconocidas de productos y materiales para la construcción, los cuales han redundado en la modernización y en la consecuente eficientización de los métodos y técnicas que se implementan para la construcción en la República Dominicana”. Se refiere a marcas de productos, como lo son: Rubi, KDK, Black & Decker, Total, Daiwa, Coflex, Hunter, Dewalt, Cuprum, Char-Broil, Surtek, Roma, Whirlpoool, S&P, Balta, Teka, Stanley, Puma, Komelon, Rubbermaid, entre otras.
El sector Ferretero
El sector de la construcción ha crecido enormemente durante la última década a través del incremento de proyectos turísticos que procuran captar al público internacional como el turismo interno. De tal manera que, a la fecha, contamos en nuestro país con una vasta cantidad de complejos y hoteles con estándares de superior calidad.
En el mismo sentido, “cabe señalar que la construcción vertical de proyectos y condominios con áreas comunes recreativas, dirigidas a personas de todos los niveles de recursos, sin lugar a dudas ha crecido con auge en nuestro país. En definitiva, tenemos la certeza de que el ritmo de la construcción nacional continuará aumentando en los próximos años, y que a su vez esto brindará una gama de oportunidades y posibilidades para las familias.
El empresario ferretero entiende, además, que es muy importante la formación técnica de sus profesionales, para con ello elevar sus niveles de competitividad. “Tiene mucha importancia, ya que gracias a la formación de los colaboradores, tenemos en ellos las herramientas necesarias para trabajar en equipo, enfocados en un mismo norte”.
Es así como los nuevos retos que demandan estos tiempos en el mundo empresarial los asume analizando el comportamiento del mercado y tomando las decisiones necesarias. Basado en eso, su mayor satisfacción ha sido “ver el crecimiento del negocio y mantener el legado de mi familia”.
Parte de la historia
“Ramón Montes quedó a cargo de la empresa cuando su padre se retiró”, recuerda Ángel Parúas, quien trabajaba mano a mano con Ramón Montes Miranda, desde el año 1965. Parúas está en estos momentos preparando su retiro, aún así funge como gerente de Créditos y Cobros de La Innovación.
A lo largo de los años ha desempeñado diferentes posiciones dentro de la empresa, por lo que ha sido testigo de las transformación y del crecimiento de la misma. “Tengo más de 60 años, trabajé primero con su padre y ahora con él. Lo vi venir a la ferretería desde niño y fue escalando poco a poco. Recuerdo que cuando terminó sus estudios universitarios, se integró de lleno e implementó unas ideas nuevas que, conjugadas con la experiencia de su padre y la mía, tuvieron muchos éxitos. Se organizó mejor y se crearon más departamentos. Comenzó la era digital y sistemas automatizados, así que tuvimos que adaptarnos a esa situación”, recuerda con una sonrisa. “Para mí ha sido muy fácil trabajar con el señor Ramón porque es una persona de ideas claras, basado en el respeto”, concluye.
Haciendo un poco de historia, es importante resaltar que La Innovación inicia sus actividades en el año 1956 con las características de una empresa familiar en la Ave. Mella esquina Altagracia. En sus inicios, se dedicaba a las ventas al por mayor y al detalle de electrodomésticos, muebles para el hogar y colchones, los cuales importaban, así como también a la representación de diferentes marcas reconocidas en ese entonces.
Años más tarde, La Innovación fue víctima del revuelo popular de la Guerra del 65, cuando fue saqueada por las tropas constitucionalistas, las cuales despojaron todo el inventario acumulado en los almacenes. Al finalizar la revolución, La Innovación vuelve a abrir sus puertas al público con más ánimo y deseos de crecer.
En el año 1970, establecen una segunda tienda ubicada en la avenida John F. Kennedy esquina Tiradentes, donde además de mover todas las oficinas, amplía la variedad de marcas representadas. Concentrándose más en un local mucho más amplio y moderno, se introducen artículos de ferretería y del hogar y se inician las ventas masivas al por mayor. En 1998, La Innovación crece abriendo una sucursal en la avenida Luperón, satisfaciendo las necesidades de la zona. En el año 2010, crece nuevamente a una moderna y amplia tienda en Manoguayabo, donde también trasladan sus oficinas corporativas y centro de distribución.
Muy personal
Ramón Montes es una persona familiar, sencilla y trabajadora, cuyas pasiones se podrían resumir en dos palabras: familia y trabajo. Su familia la define como unida y cimentada sobre valores fundamentales: la honestidad, la disciplina y el respeto; orientado a estos valores con enfoque al trabajo.
Ramón Montes Corripio ha sido catalogado como un destacado ejecutivo de importación y exportación por Marquis Who’sWho; y es miembro del Club del Condado de Santo Domingo, Casa de España.
Uno de sus mejores ejemplos ha sido demostrar que con trabajo arduo y honestidad se logran las metas, llevando siempre un balance entre la familia y su profesión. “Lo primero es que he contado con el apoyo de mi familia durante todos estos años, al grado que una de mis hijas forma parte activa en la empresa”.
Puede que en ocasiones sea estricto, pero al mismo tiempo tiene ese don de gente que hace que todo el mundo lo quiera, es como si tuviera esa doble faceta y ese encanto personal que es digno de admirar.“ Es muy curioso a nivel de productos”, dice su sobrino David Pérez Montes, al referirse a que Ramón siempre está buscando lo más innovador en el mercado para ofrecerles a sus clientes. Afirma, además, que su tío siempre ha tenido muchas iniciativas: “Es atrevido, lanzado en temas de negocios, siempre buscando la manera de seguir creciendo”.
Pérez también resalta otras cualidades de su tío, como son: el ser una persona de mucha paciencia, capaz de no guardar rencor. “Gracias a él, reina la buena armonía que hay dentro de este negocio familiar, que no todo los jefes o presidentes pueden lograr. Ha delegado mucho en los que estamos en la siguiente generación, y no todo el mundo es capaz de tener esa confianza.
“Hay cosas con las que puede no estar de acuerdo, pero nos da la oportunidad de desarrollarlas. Si nos va bien, ¡qué bien!, y si nos equivocamos, nos echa una mano y para delante. Cualquier otra persona nos apalanca; pero eso no pasa en este negocio familiar. Es digno de imitar, seguir con la misma intensidad, tener discusiones constructivas, es parte de su persona”.