Si nos ponemos a buscar definiciones sobre lo que es Arquitectura Verde, encontraremos muchas, siendo la más común la encontrada en Wilkipedia. A saber: “un modo de concebir el diseño arquitectónico, buscando aprovechar los recursos naturales, de tal modo, que minimicen el impacto ambiental de las construcciones sobre el ambiente natural y sobre los habitantes “.
Aunque parezca mentira, desde hace muchos años, en nuestro país se vienen utilizando, de manera muy modesta, elementos que tienen que ver con lo que hoy llamamos Arquitectura Verde o Autosostenible.
Mirando un poco hacia atrás, recuerdo cuando comencé con mis actividades de conservación de los recursos marinos, siendo apenas un jovencito, a principios de la década de los ’80, en especial de las ballenas jorobadas y los manatíes.
Muchas de las personas que me veían en esto me tildaban de soñador, pero si nos damos cuenta hoy en día la importancia que han tomado en nuestra isla, y a nivel internacional, estos mamíferos marinos, los que me miraban con esos ojos en aquella época, deben haber cambiado su forma de pensar con relación a mis actividades de aquel entonces.
Hago referencia a esto, porque junto al Arquitecto Richard Moreta Castillo, con quien tuve la oportunidad de compartir parte de mi carrera de Arquitectura, y con quien mantengo una sociedad a través de GMZ Design Architecture, hemos estado trabajando en pos de la expansión de la filosofía de la conservación del medio ambiente.
NOVEDOSO PROYECTO
Ambos hemos desarrollado un proyecto denominado “Bici metro “, para la ciudad de Santo Domingo, específicamente, con dos túneles cilíndricos montados sobre estructuras metálicas, diseñados de forma tal que cada uno tenga una dirección, y que los ciclistas puedan circular por estos sin ningún problema de transito ni de condiciones del tiempo.
Dichos túneles también contarán con sistemas inteligentes de iluminación, ventilación y seguridad, generando su propia energía a través de paneles solares y generadores eólicos.
Este sistema contribuiría a reducir la emisión de gases, ya que se estaría reduciendo la circulación vehicular al cambiar el modo de transporte; reduciríamos también el consumo de combustible, por lo que el país se estaría ahorrando una gran suma de dinero, además de que todas las personas que utilicen la bicicleta como medio de transporte, mejorarían su salud, ya que todos sabemos que este tipo de ejercicio es uno de los recomendados para fines cardiovasculares.
Para muchas personas esto pudiera sonarle como algo futurista, pero si analizamos nuestras grandes ciudades, el problema económico del país, la preocupación, a nivel mundial, con la no emisión de gases y del llamado efecto invernadero, entonces nos daremos cuenta que estamos en el momento preciso para un proyecto de esta naturaleza. Estando el mismo enmarcado, además, dentro del concepto de Arquitectura Verde y Construcciones Inteligentes, por sus características especificas.
FILOSOFÍA DE CONSERVACIÓN
No necesariamente el concepto de Arquitectura Verde deba estar relacionado con lo que son construcciones inteligentes, como es el caso de este proyecto específico. Por ejemplo, cuando hablamos de una vivienda verde, podemos decir que es aquella que produce su propia energía a través de paneles solares o generadores eólicos; utiliza calentador solar, jardines de bajo mantenimiento, accesorios de bajo flujo de agua, electrodomésticos eficientes, y en muchos casos hay quienes hasta siembran en el techo de estas grama para contrarrestar el calor del verano; absorbiendo de esta forma hasta un 75% del agua de lluvia, aliviando el flujo de agua hacia los alcantarillados, entre otras cosas.
Lo mismo se da en el caso de los edificios, en los que podemos ver, en ciudades como Chicago, el edificio del City Hall, con jardines muy bien diseñados, en los techos de estos.
Nosotros, como ciudadanos del mundo, debemos de preocuparnos porque nuestro país avance en la dirección correcta, aportando lo que estè a nuestro alcance, hacia un desarrollo sostenible, por el beneficio de todos.