La madera ha sido y es el material de construcción por excelencia, ya que la arquitectura en sí misma es consecuencia del uso primigenio de la madera para construir.
Todas las fuentes que alimentan la historia de la arquitectura tienen más relación con el uso de este elemento que con ningún otro. La madera es un material noble que se ha venido utilizando en la construcción desde lo más remoto, como componente puramente estructural para hacer una casa, o simplemente como parte de la ornamentación de la misma.
Entendemos por casas de madera aquellas cuya estructura, cerramientos y particiones están realizadas principalmente con este material. Existen dos tipos bien diferenciadas de casas de madera: prefabricadas, que son las que se venden según un diseño establecido a través de catálogo. El cliente elige un modelo ya estandarizado, con una distribución interior y sistema constructivo predefinido. Y casas a medida, que son aquellas viviendas de madera en las que el diseño y el sistema empleado son individualizados. En este último tipo es siempre necesaria la intervención de un arquitecto.
Existen varios modelos muy comunes de construcciones en madera. Las casitas de jardín son pequeñas construcciones para utilizar de trastero, cuarto de juego de los niños, taller, estudio, etc., incluso saunas. El espesor de su cerramiento es el menor de todos, y suele oscilar en tableros de 2 a 6 cms. La superficie va desde 6 a 20 m².
Las casas de vacaciones son más sólidas y amplias que las anteriores, generalmente son utilizadas por pequeños periodos de tiempo, por eso suelen ser unas estupendas casas de madera para las vacaciones. El tablero exterior es de apenas 5 cm y aunque pueden llevar capa de aislamiento, no se deben adquirir como vivienda habitual, pues no cumplen para ello las condiciones de habitabilidad necesarias. Estas casas prefabricadas suelen tener unos 50 m², en promedio.
En las casas de residencia habitual el tipo de cerramientos y demás elementos constructivos cumplen con las exigencias mínimas obligatorias. Es un bien inmueble y por lo tanto se puede hipotecar. Algunas casas de madera que tienen una única capa maciza en su exterior se venden dentro de esta categoría. Hay que tener cuidado, pues una única capa de madera seguramente no va a cumplir toas las normas de habitabilidad. El tamaño en estas casas ya es el habitual para que una familia pueda disfrutar de ellas, disponiendo habitualmente de más de una planta.
A las construcciones en madera generalmente se les atribuyen, con o sin fundamento, una serie de cualidades muy valoradas hoy en día:
•Ahorro energético y respeto al medio ambiente, siempre que la madera provenga de producción acorde a un desarrollo sostenible. Por eso es importante exigir que sea madera ecológica certificada.
•La madera es un material totalmente reciclable, ya que se puede aprovechar como energía calorífica, o como parte de la producción de otros materiales o elementos. Es beneficiosa para las enfermedades de carácter reumático, ya que regula la humedad. También supone un beneficio para las enfermedades de tipo alérgico, porque en estas viviendas es más difícil que el polvo se incruste.
• La madera es un excelente aislante del ruido, lo que hace que las estancias de estas casas sean bastante tranquilas y relajantes.
• Confortabilidad. Es indudable el ambiente de confort que se vive en una casa de madera. El olor, el sonido, el tacto, el color... todo en una casa de madera contribuye a realzar la percepción de los sentidos. No es una casa distinta, es una forma distinta de vivir.
• Se precisa menos mano de obra que en una obra tradicional.
• Los cimientos de las casas, al tener que soportar un menor peso que en una construcción tradicional, son más ligeros y económicos.
• Una casa de madera puede tener una vida igual de larga que la de una convencional. En los países nórdicos, donde este tipo de construcción es muy popular, es normal encontrar ejemplos centenarios.
La presentación de la madera en la construcción nos la podemos encontrar de diferentes maneras:
•Tableros macizos, que son troncos enteros o cortados en tablones. Convenientemente tratados pueden utilizarse para construir una vivienda entera o como material básico para casi todas las partes de la misma, desde carpinterías a suelos, revestimientos, barandillas, etc. Es el sistema más antiguo existiendo gran variedad de construcciones de este tipo en los países escandinavos.
Este método perdió popularidad hasta la mitad del siglo XX, por el alto coste de su manipulación, transporte y puesta en obra, reservándose para construcciones lujosas. Con la posterior aparición de máquinas capaces de manipular el tronco, este mercado se hizo más próspero, alcanzando su cima en calidad con la llegada de la informática y a unos precios mucho más asequibles.
•Tableros manufacturados. De diferentes tipos, van desde los compuestos aglomerados, los contrachapados y los de fibras, pudiéndose conseguir con estos últimos un material bastante resistente.
• Entramado ligero (sandwich). Este sistema nace con la revolución industrial, y consiste en construcciones que tienen una estructura base en madera, utilizándose tablones para revestirla. Hoy día es posible realizar una casa de madera entera en taller y luego transportarla en trozos al lugar de construcción. Incluso existen empresas que venden pequeñas casas móviles.
Pero por razones puramente comerciales, existen muchas informaciones sobre casas de madera que suelen aportar una lista de ventajas que no son del todo ciertas. Por eso conviene dejar algunas cosas claras para tener una valoración más realista a la hora de decidirse o no por una construcción de este estilo.
• Precios más asequibles. Estas casas no es cierto que sean más baratas, pues se pueden encontrar modelos cuyos precios son similares a los de una vivienda tradicional de obra erigida en hormigón, block, ladrillo, etc., diseñadas por un arquitecto y en la que nosotros hacemos funciones de promotor. No hay que olvidar que para una casa de madera que necesitemos como vivienda habitual, también es necesario que un arquitecto se haga responsable de la misma.
• Menor tiempo de construcción. Esto no siempre es cierto ya que dependerá del modelo que se elija. Normalmente los llamados “kits” están preparados para que el cliente se encargue del montaje, siguiendo unos planos con las instrucciones. En este caso y por regla general, se tardará más en su ejecución. Para una ejecución sin “kits” y a igual tamaño de vivienda no se puede afirmar que estas construcciones prefabricadas de madera sean siempre realizadas en un plazo menor que una de obra. Conviene recordar que en una vivienda con estructura de hormigón armado se puede perfectamente contratar su construcción íntegra a una o dos constructoras como mucho, y hacerse en un periodo de tiempo bastante aceptable. Existen además otras tecnologías novedosas que aportan tiempos de construcción muy competitivos.
• Mejor aislamiento térmico acústico. Para hacernos una idea, el coeficiente de conductividad térmica (kca/hmºC) para maderas de coníferas es de 0,12, frente a un 0,65 del ladrillo perforado, pero este dato no significa que la madera sola sea suficiente para cumplir los requisitos térmicos de una vivienda. Muchos vendedores de casas de madera promocionan estas casas como construcciones totalmente autoaisladas únicamente con la madera, y eso no es así. Generalmente se necesitarán mayores aislamientos para garantizar el confort y cumplir con las normativas legales. Otra cuestión es que estas casas prefabricadas no se utilicen para primera vivienda, sino para ocuparla de manera ocasional, preferiblemente en época de verano, por lo que las exigencias de habitabilidad y confort son menores.
• Estructura sismorresistente. Muchas empresas añaden este punto como una ventaja más, pero lo que debe quedar claro es que el arquitecto que firme el proyecto debe justificar en la memoria del mismo el cumplimiento de la norma sísmica correspondiente. Hay que decir que nada mejor que una buena estructura de hormigón armado con especial diseño de sus nudos y diversas consideraciones en su armadura para garantizar una alta resistencia frente a sismos.
• Presupuesto cerrado. Este es otro de los grandes y falsos mitos de estas casas, probablemente el que más. En el presupuesto de la casa elegida deberá estar claro qué está y qué no está incluido, mediante un contrato que nos proteja en caso de cambios de última hora que nos pidan desembolsar una cantidad extra. Este mismo procedimiento debe hacer cuando intentamos construir un proyecto de vivienda tradicional. Por desgracia no es lo habitual, pero esta no es una ventaja exclusiva de estas casas prefabricadas; es más, un presupuesto cerrado es lo más recomendable para no llevarnos sorpresas al final de la obra.
• Adaptación especial a terrenos rústicos. Otro falso mito, ya que una vivienda de obra también se puede construir en este tipo de suelos. Antes de nada es fundamental dirigirse al ayuntamiento correspondiente para pedir toda la información necesaria, y los técnicos municipales deberán dar todos los requisitos que tiene que tener la vivienda que queremos construir para que se nos dé la correspondiente licencia. Hay que tener en cuenta que según el modelo que queramos comprar será o no considerado como un bien inmueble, algo muy importante si queremos hacer una hipoteca.
Otros aspectos a considerar es que en paredes de madera se pueden dar mermas y contracciones que pueden traer como resultado sorpresas desagradables. Por este motivo se suele dejar un hueco u holgura por encima de las ventanas, puertas y los tabiques interiores que a veces es insuficiente en las que dan al sur y en las interiores. Existen en el mercado sistemas de montaje que no precisan de estas precauciones. Hay que tener especial cuidado en las grietas que pueden aparecer en las paredes de madera maciza, en las interiores se acumulará el polvo y en el exterior el agua puede provocar putrefacción. Muchos fabricantes emplean procedimientos y productos que garantizan que esto no ocurra.
En resumen, la arquitectura en madera debe ser considerada como una opción sumamente válida y recomendable bajo determinados criterios, bien sea por razones estéticas, ambientales o de cualquier otro tipo, pero nunca olvidando la conveniencia de optar por cualquiera de las alternativas existentes.
• Grandes posibilidades de diseño y dimensiones de 10 a 500 m², o más. Con la madera se pueden diseñar casas igual de funcionales que las viviendas de obra, pero hay que tener en cuenta que normalmente si elegimos una casa prefabricada de madera nos tendremos que ceñir a los modelos de un catálogo. Existen empresas que ofrecen la posibilidad de readaptar el diseño a los requerimientos que se les proponga por parte del cliente, lo que hará que los precios finales sean más caros. En cuanto a las dimensiones, se pueden encontrar modelos de tamaños muy variados que se ajustan a las necesidades individuales, de la misma manera que se obtendría para una vivienda de obra que encargáramos.